“13. ¿Está alguno entre vosotros afligido? Haga oración. ¿Está alguno alegre? Cante alabanzas.

14. ¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor.”

Santiago 5:13-14

Dios sabe lo que pasa con nosotros, Dios siempre tiene todo bajo su control, y como nos conoce, también sabe de nuestras necesidades, por lo mismo, en su Palabra encontramos directrices que debemos tomar en cuenta, como por ejemplo: “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.“ (Filipenses 4:19), ó también el conocido: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13), y además muchos versículos en los cuales nos anima y nos reconforta, con dulces Palabras de consuelo y confianza en Él. En los versículos que leemos hoy, se nos enseña puntualmente acerca de situaciones como si estamos “afligidos”, y como no indica la naturaleza de la aflicción, podemos entender que está dirigida para cuando pasemos por “cualquier aflicción”, y de inmediato nos da la respuesta que debemos cumplir: “orar”.

Quizás para muchos el hecho de “solo orar” no sea suficiente, pero la oración tiene un poder ilimitado cuando llega hasta la Presencia del Señor. Luego el versículo dice: “¿está alguno alegre?”, y esto puede ser por lograr alguna meta, por encontrar la respuesta que se buscaba, por haber sido bendecido, o por una respuesta a nuestro clamor, ¿y qué hacer?… ¡¡cante alabanzas al Creador..!!, ¡¡agradezca al Señor por su bondad..!!. Después sigue diciéndonos: “¿está alguno enfermo?”, pero aquí la respuesta no es solo orar nosotros, sino que nos enseña: “Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él”, o sea le transfiere esta responsabilidad a los ancianos de la iglesia, a alguna autoridad espiritual, lo cual debemos cumplir en obediencia a su Palabra, y el versículo termina dando instrucciones precisas de cómo hacerlo: “ungiéndole con aceite en el nombre del Señor”. Amén..!! Gloria a Dios..!!

Pr. Herman Gajardo P.