“22. Sea tu misericordia, oh Jehová, sobre nosotros, Según esperamos en ti.”
Salmo 33:22
Que tremendo sentir establece David, en el último versículo del Salmo 33, que leemos hoy, pues escribe: “Sea tu misericordia, oh Jehová, sobre nosotros”. David sabía que la misericordia del Señor es algo imprescindible en nuestras vidas, y, como a su entender, no era solo para su vida personal, este conocimiento lo amplía a todos los que creemos en Dios y nos guiamos por su Palabra preciosa, de manera que su maravillosa y gran misericordia, permanezca siempre en cada uno de nosotros, que trascienda el tiempo y las edades, que no mengüe, que no se diluya, que no se acabe, que nunca nos falte, pues, como dijo el profeta Jeremías: “Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad” (Lamentaciones 3:22-23), y esa realidad es la que nos sostiene, nos hace estar tranquilos y confiados.
El versículo termina con la siguiente declaración: “Según esperamos en ti”, dándonos a entender que esa es nuestra confianza, nuestra esperanza, nuestra seguridad, nuestro aval, pues todo lo que necesitamos viene de Dios, y nada en nuestra vida, ni nuestros logros, ni nuestra capacidad, ni nuestra sabiduría, puede suplir lo que Dios ha preparado para los que le amamos, como bien escribe el apóstol Pablo: “Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman” (1 Corintios 2:9), y todo esto es solo por su gran misericordia, la cual Él comprometió para cada uno de nosotros, los que hoy dependemos de Él. Si tú quieres sentirte seguro y en paz, acepta la invitación de Dios, que hoy sigue vigente: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28).
Pr. Herman Gajardo P.


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