“7. Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas.”

Josué 1:7

En estos días de cuarentena, por causa de la pandemia que nos afecta, muchos se han dedicado a pensar en qué hacer para enfrentar los difíciles días que tenemos por delante. No solo en el aspecto de cuidados de nuestra salud, sino también en el aspecto económico (que también duele), y planificar, organizar llena nuestra mente y nos animamos con expectativas de algún negocio, alguna actividad que pudiera rendirnos frutos.

Como ejercicio emocional es atractivo, pues al planificar somos positivos y nos motivamos internamente, nos animamos, si es necesario involucramos a otros en nuestros planes, y todo con la esperanza de seguir adelante y lograr algún resultado provechoso.

Obviamente, no está mal hacer todo esto y hacerse expectativas, solo que no tenemos ninguna seguridad que nos irá bien, no sabemos si lo que invirtamos lo recuperaremos y menos si obtendremos o no alguna ganancia. Pero esos son los riesgos de cualquier negocio. Son los riesgos que debemos ponderar al poner en práctica lo planificado.

Pero, la Palabra que Dios le entregó a Josué, y que usted y yo podemos apropiarnos de ella para nuestros planes fue: “esfuérzate y sé valiente”, uff, tengo que esforzarme en no dejar ningún detalle de lado, debo luchar para lograr el cometido de mi inversión, y además debo ser valiente, o sea que no me amedrenten los competidores del mercado, ni las opciones de riesgo negativas.... mmm me tendría que esforzar harto y sacar fuerzas que no tengo... pero la Palabra no se refiere a eso..!! No se refiere al Plan de trabajos planificado..!! ¿Entonces qué?, muy sencillo y claro de entender: “esfuérzate y se valiente para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra”... (parece que había que leerla de nuevo)... ¿o sea el enfoque del consejo divino es obedecer su Palabra y esforzarse y ser valiente para eso?... Siii..!! eso es..!! ¿Y para qué, si yo busco que me vaya bien en mis planes de negocio?... por eso... fíjese en cómo termina el versículo leído: “para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas.”... en todas las cosas que emprendas..!!

Pon a Dios y su Palabra en primer lugar en tu vida, en tus planes, en tus proyectos, y verás la manifestación de su gloria en tu vida.

Pr. Herman Gajardo P.