“5. Porque tú, Señor, eres bueno y perdonador, Y grande en misericordia para con todos los que te invocan.
6. Escucha, oh Jehová, mi oración, Y está atento a la voz de mis ruegos.”
Salmo 86:5-6
Estamos en un buen tiempo para reconocer quién es Dios para cada uno de nosotros, en este Salmo que leemos hoy, el salmista David, le dice a Dios: “Porque tú, Señor, eres bueno y perdonador”, y usa la palabra “eres”, o sea, para David, Dios era así, “bueno”, y también “perdonador”, y para Dios eso es su esencia, “Dios es bueno”, no se trata de una frase bonita sino que describe tajantemente que Dios es así, y también es perdonador, entonces, que a nadie le quepan dudas, que todos sepan y experimenten a nuestro Dios, que es bueno y perdonador.
El versículo 5 termina con la declaración: “….Y grande en misericordia para con todos los que te invocan”, o sea, aparte de ser bueno y perdonador, también es “grande en misericordia”, y no solo para con algunos, sino para con “todos” los que invocan su Nombre..!! Maravilloso Señor..!! Si usted aún no ha puesto su vida en manos del Señor, le insto a hacerlo hoy, de manera que pueda experimentar su amor, su bondad, su perdón, y su gran misericordia, pruebe en su vida que Dios es bueno, no basta con que solo lo sepas, Dios espera por ti.
El versículo 6 nos recuerda que tenemos a Dios de nuestro lado, pues podemos invocar su Nombre, podemos orar a Él, pues dice: “Escucha, oh Jehová, mi oración, Y está atento a la voz de mis ruegos”, todos han experimentado o están viviendo situaciones adversas, pero nosotros tenemos a Dios en quien confiar, y Él escucha nuestra oración, Él está siempre “atento a la voz de mis ruegos”. Tenemos un Dios que tiene cuidado de nosotros.
Pr. Herman Gajardo P.


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