“2. Ensancha el sitio de tu tienda, y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas; no seas escasa; alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas.
3. Porque te extenderás a la mano derecha y a la mano izquierda; y tu descendencia heredará naciones, y habitará las ciudades asoladas.”
Isaías 54:2-3
En estos versículos que leemos hoy, encontramos una Palabra entregada por Dios al profeta Isaías, de manera que él le hiciera saber a todo el pueblo de Israel acerca de su inmenso amor, y de sus planes para ellos y también para nosotros hoy, pues la Palabra de Dios permanece para siempre. En el versículo 2 habla de ensanchar o agrandar nuestra habitación, incluso dice “no seas escasa”, o sea, el propósito de Dios es hacernos parte de una familia grande, lo cual nos hace pensar en la labor efectuada por Jesús, la de edificar su Iglesia (Mateo 16:18). Los planes de Dios no han variado, hoy somos su pueblo, su Iglesia, y estamos en todos los continentes de la tierra.
En el versículo 3, leemos que nos extenderemos, y que nuestra descendencia heredará naciones, y que habitarán en las ciudades asoladas. Bendito sea el Señor, que vino a cumplir su justicia, vino a establecer su reino, y todo se ha cumplido, si tú aún no eres parte de la familia de Dios, te invito a instruirte, volver a casa, y ser participante activo de la tremenda bendición de ser llamados sus hijos (Juan 1:12).
Pr. Herman Gajardo P.


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