“9. ¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra.
10. Con todo mi corazón te he buscado; No me dejes desviarme de tus mandamientos.
11. En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti.
12. Bendito tú, oh Jehová; Enséñame tus estatutos.”
Salmo 119:9-12
El hermoso Salmo 119, está escrito de tal manera que nos hace pensar en cuán importante son las Escrituras, y a través de su lectura nos anima a obedecerla y a darle la importancia que se merece, por eso en el versículo 9 el autor hace una pregunta en la cual involucra directamente a los Jóvenes: “¿con qué limpiará el joven su camino?” y entrega de inmediato la crucial y certera respuesta: “con guardar tu Palabra”.
A veces pensamos que solo basta con leer la Palabra, pero aquí el salmista nos enfatiza que lo adecuado es “guardar su Palabra”, y eso implica en primer lugar entenderla y luego guardarla, asimilarla, y ponerla en práctica. Después añade que con todo el corazón busca a Dios y le ruega que no lo deje desviarse de sus mandamientos, el salmista demuestra su total dependencia y necesidad de Dios en su vida.
El versículo 11 dice: “en mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti...”, enseñándonos que si guardamos y obedecemos lo que la Palabra dice, eso será un plus, una ayuda, un escudo para no pecar contra del Señor, y de esa manera estaremos siempre confiados en sus promesas y con la seguridad que la misericordia del Señor nos alcanzará y Él mismo nos enseñará sus estatutos.
Pr. Herman Gajardo P.


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