“18. Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo;
19. el fin de los cuales será perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza; que sólo piensan en lo terrenal.”
Filipenses 3:18-19
En estos versículos que leemos hoy, el apóstol Pablo, inspirado por el Espíritu Santo, nos pone al tanto sobre ciertas situaciones que ocurren en las congregaciones, en relación a personas que estando con nosotros, aparentan piedad, pero no se conducen apropiadamente, crean confusiones, promueven divisiones, de los tales Pablo escribe en el versículo 18: “Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo”, Pablo muy entristecido, lamentaba esta situación y considera que quienes actúan así son enemigos de la cruz de Cristo, o sea, son personas usadas por el enemigo para desprestigiar el sacrificio de Jesús y desbaratar su obra redentora.
En el versículo 19, Pablo nos enseña acerca de las consecuencias que tendrán que experimentar quienes obran así, pues escribe: “el fin de los cuales será perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza; que sólo piensan en lo terrenal”, obviamente son personas que perdieron el objetivo de la predicación del evangelio de salvación y lo tergiversan con doctrinas extrañas. Afirmémonos nosotros en el Señor, en el cual hemos puesto nuestra fe y esperanza.
Pr. Herman Gajardo P.


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