“4. Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo.”
Judas 4
Que tremendo versículo es el que leemos hoy, pues, sin tapujos el apóstol Judas Tadeo, nos pone al tanto del malévolo plan del enemigo para desbaratar la Iglesia del Señor, usando a hombres impíos, que se han inmiscuido encubiertamente en las congregaciones con un falso evangelio, los cuales “convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios”, lo que podemos ver en como tratan de convencer a los escogidos con temas como “la prosperidad”, la permisividad frente a ciertos temas que Dios claramente aborrece, tergiversando la Palabra escrita, con “nuevas revelaciones”, y solo enfatizando la gracia y el amor de Dios por sobre nuestra pecaminosidad, aduciendo que “Dios aborrece el pecado pero ama al pecador” lo cual es antibíblico, y solo tratan de engañar, ensuciar lo santificado, hacer tropezar a los creyentes, y evitar que se conozca la sana doctrina establecida por Jesús cuando dijo: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame” (Lucas 9:23).
El enemigo actúa indolentemente, aún sabiendo lo que Jesús ya declaró, que las puertas del Hades, de la muerte, del infierno, NO prevalecerán contra la Iglesia, lo cual es nuestro soporte para seguir adelante en nuestro caminar en Cristo, porque a pesar de las adversidades, de los ataques contra la Iglesia, contra lo establecido en las Sagradas Escrituras, y de las artimañas modernistas del enemigo, la Iglesia seguirá en su misión de compartir el mensaje puro del evangelio de salvación que sigue vigente para todo aquel que crea. Por lo tanto, no tenga miedo a las sucias estrategias en contra de los creyentes, y usted manténgase firme en su fe y siga confiando en el Señor, pues Jesús ya venció al mundo.
Pr. Herman Gajardo P.


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