“6. Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento.
7. Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.”;
Lucas 2:6-7
Dios siempre tiene el control de todo. Y el versículo 6 lo ratifica, pues cada detalle descrito en las profecías del Antiguo Testamento, acerca del Mesías prometido, se estaban comenzando a cumplir a cabalidad, y con la exactitud que se requería, para que nadie dudase que Jesús era el Cristo, el Mesías anhelado. El versículo 6, dice: “Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento”, no fue casualidad que Augusto César solicitara hacer un censo, y como José era oriundo de Belén, debía viajar hacia esa ciudad para ser empadronado, además era descendiente de David, detalles importantes para que se cumpliese a cabalidad todo lo que estaba escrito en las profecías acerca del Mesías.
Luego, el versículo 7 continúa narrando los acontecimientos, declarando lo siguiente: “Y dio a luz a su hijo primogénito”, aclarando con esto que Jesús sería el primogénito, pues después a José y María reanudaron su matrimonio y tuvieron varios otros hijos. Después el versículo continúa diciendo: “y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre”, enseñándonos que el bebé nació dentro del un establo, donde María lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, o sea, no nació en un pesebre, pues un pesebre es un cajón utilizado para poner el alimento de los animales, pero Jesús nació, y eso es lo importante. El versículo termina diciendo: “porque no había lugar para ellos en el mesón”, dándonos a entender que buscaron algún lugar donde hospedarse, pero
no encontraron nada, y el único lugar disponible era ese establo. A Dios le pareció bien que su hijo naciese en un lugar humilde, además considerando que fue acostado en un pesebre, como para dar a entender que Jesús representaba el alimento eterno que nuestra vida necesita. Maravilloso Jesús, Dios con Nosotros es. Amén..!!
Pr. Herman Gajardo P.


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