“3. Y entrando en una de aquellas barcas, la cual era de Simón, le rogó que la apartase de tierra un poco; y sentándose, enseñaba desde la barca a la multitud.

4. Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar.

5. Respondiendo Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red.

6. Y habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces, y su red se rompía.”

Lucas 5:3-6

Esta lectura bíblica, nos muestra a Jesús cumpliendo su objetivo de predicar el evangelio, y al intentar el buscar una mejor posición para hacerse escuchar, sube a la barca de Pedro, e incluso le pide que la mueva un poco hacia adentro del agua y desde allí predicaba. Jesús no perdía el tiempo y aprovechaba todas las circunstancias y los lugares que visitaba para entregar el mensaje de salvación. Jesús sabía lo que tenía que hacer y nada le impedía lograr su objetivo.

Jesús sabiendo que Pedro y su gente no habían pescado nada y aprovechando que habían movido la barca, le dice a Pedro: “boga mar adentro, y echen las redes para pescar”. Pedro de inmediato le responde, “Maestro, toda la noche intentamos pescar, y una y otra vez lo hicimos y nada logramos... ahora es de día, los peces se pescan de noche... hemos visto que tú eres un Maestro y enseñas las escrituras y sabes hacerlo, pero nosotros somos pescadores y sabemos hacerlo, siempre lo hemos hecho, mejor esta noche saldremos de nuevo y volveremos a intentarlo...”, pero Jesús estaba ahí, sentado en su barca y lo miraba como esperando de respuesta solo un si, un OK, Jesús quería ver cómo lo hacían, quizás era la primera vez que estaba en un barco de pesca... Pedro titubea, lo hago o no lo hago, a esta hora nunca resulta, pero Jesús, el Maestro, ese que dicen que hace milagros está aquí y me pide hacerlo.

Cuántas veces nosotros nos hemos encontrado con diferentes problemas y la única respuesta del Señor que leemos o escuchamos no es la que esperamos, incluso nos suena como ilógico... pero es la Palabra la que lo dice y lo enseña, y eso es más que suficiente..!!

Pedro dice: a pesar de todo lo que nosotros hicimos, a pesar que no creo que pesquemos algo a esta hora, pero... EN TU PALABRA LO HARÉ..!! y eso marca la diferencia, eso establece una base sólida de confianza en el poder de Dios, eso mueve la mano de Dios a nuestro favor, nuestra obediencia a su Palabra es lo que provoca el ver un milagro acontecer..!!

Pedro obtuvo una pesca milagrosa, y tu y yo podremos obtener hoy la respuesta que necesitamos, sólo tenemos que creer a su Palabra y obedecerla. Glorioso Señor.

Pr. Herman Gajardo P.