“1. Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado;

2. Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche.

3. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará.

4. No así los malos, Que son como el tamo que arrebata el viento.

5. Por tanto, no se levantarán los malos en el juicio, Ni los pecadores en la congregación de los justos.

6. Porque Jehová conoce el camino de los justos; Mas la senda de los malos perecerá.”

Salmo 1

Una de las cosas más importantes para Dios es la integridad, y esto involucra la santidad que debe haber en nosotros y ser demostrada con nuestras acciones del día a día. A Dios no podemos engañar, nuestras buenas acciones no le impresionan a Él, pues Dios escudriña nuestros corazones, y Él sabe con qué intención hacemos las cosas. Si queremos agradarle debemos creer en Él, en su Palabra, y obedecerle en todo.

El Salmo que leemos hoy, nos enseña que es bienaventurado aquel que se deleita en el Señor y en su Palabra, y en ella medita de día y de noche, que no anda en consejos de malos, que no anda en caminos de pecadores, ni se sienta en silla de escarnecedores, de burladores, de personas que blasfeman acerca de Dios y sus preceptos.

Pero en el versículo 3, leemos una poderosa declaración que hace el salmista, en relación a quienes obedecen y cumplen lo que Dios enseña, y dice: “Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará.”, tremendo, glorioso, es todo lo que necesitamos y buscamos para nuestras vidas, pero que no todos saben o reconocen que así es y se esfuerzan en lograr sus propias metas solo con su esfuerzo personal.

Es tiempo de analizar nuestra vida, nuestros logros, nuestras decepciones, y reconocer que para lograr nuestros sueños, y cumplir nuestros anhelos, debemos estar en concordancia con lo que Dios nos enseña en su Palabra y simplemente obedecerle y ser valientes para tomar determinaciones que honren al Señor. En el libro de Jeremías 29:11, encontramos la siguiente declaración: “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis”. Maravilloso Dios de amor.

Pr. Herman Gajardo P.