“5. Ofreced sacrificios de justicia, Y confiad en Jehová.

6. Muchos son los que dicen: ¿Quién nos mostrará el bien? Alza sobre nosotros, oh Jehová, la luz de tu rostro.

7. Tú diste alegría a mi corazón Mayor que la de ellos cuando abundaba su grano y su mosto.

8. En paz me acostaré, y asimismo dormiré; Porque sólo tú, Jehová, me haces vivir confiado.”

Salmo 4:5-8


Que alegría volver a leer este Salmo, y recordar lo que es Dios para nosotros. En el versículo 5, nos dice que tenemos que ofrecer sacrificios de justicia y que confiemos en el Señor. Aunque veamos injusticias a nuestro alrededor, aunque alguna injusticia nos alcance, en nuestro corazón siempre debe haber ese anhelo de ofrecer al Señor sacrificios de justicia, aunque vaya en contra de lo que sentimos, Dios espera que confiemos en Él y que suba delante de su Presencia el olor grato de nuestros sacrificios.


Aunque muchos hayan perdido la esperanza de encontrar el bien y lo buscan erróneamente en sus logros, en su esfuerzo, en la política, en lo que piensan que es bueno, pero su Palabra nos enseña que el Señor es nuestra luz, y Él es el que nos da alegría en nuestro corazón, y superior a los logros y éxitos que podamos disfrutar aquí.


El versículo 8 sella esta porción de la escritura al dejar establecido que “En paz me acostaré, y asimismo dormiré; Porque sólo tú, Jehová, me haces vivir confiado” y esto obviamente es un compromiso de paz que hace el Señor con cada uno de nosotros que creemos en sus promesas y podemos realmente descansar en Él y vivir confiados.


Pr. Herman Gajardo P.