“21. Por tanto, en él se alegrará nuestro corazón, Porque en su santo nombre hemos confiado.”
Salmo 33:21
En este versículo que leemos hoy, David declara con mucha seguridad: “Por tanto, en él se alegrará nuestro corazón”, en los versículos anteriores de este salmo, David deja establecido que Dios nos ve, nos protege, y vela por nosotros, dándonos la seguridad que necesitamos en nuestra vida, y podemos estar en paz y sentirnos seguros en Él, por lo cual, David glorifica al Señor y nos enseña que por eso, por ser bendecidos por Dios, nuestra reacción debe ser de alegrarnos en Él, con un gozo verdadero, profundo, sincero, de corazón, o sea, debe brotar de nosotros esa verdadera alabanza y adoración que solo le pertenece a Dios, y ser agradecidos, reconocer cada día que por su misericordia tenemos vida, y de esa manera cumplir el propósito de nuestra existencia, y adorarle, y bendecir su Nombre, y jactarnos de su ayuda en tiempos difíciles, pues solo Él cambia nuestro lamento en baile.
Luego, el versículo termina con la siguiente afirmación: “Porque en su santo nombre hemos confiado”, o sea, nos da la razón del porqué de nuestra espontánea alegría, de nuestra reacción dé júbilo al saber que Dios cuida de nosotros, y es porque hemos puesto toda nuestra confianza en Él. En otro salmo, David escribió: “Se alegró por tanto mi corazón, y se gozó mi alma; Mi carne también reposará confiadamente” (Salmo 16:9), enfatizando el mismo concepto de alegría y confianza. Dios es la fortaleza de nuestra vida, y Él, hoy sigue provocando en nosotros esta reacción hacia Él, por su buena voluntad, sus contínuas bendiciones, y su constante protección, para que, a pesar de las adversidades y problemas, usted y yo sigamos confiando en su gran amor para con nosotros.
Pr. Herman Gajardo P.


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