“ 1. En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.

2. Éste era en el principio con Dios.

3. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.

4. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.

5. La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.”

Juan 1:1-5


Hablar de Jesucristo es el mejor tema para este día Viernes, hoy termina la semana laboral para la mayoría, y nos preparamos anímicamente para las actividades de este fin de semana, como chilenos tenemos la responsabilidad de ir a votar en el plebiscito nacional, el ambiente es tenso, no es un día de alegría, más bien de incertidumbre por el resultado y por lo que vendrá, en mi caso personal, al igual que muchos pastores, estamos expectantes, pero de lo que Dios provocará a través del compartir una Palabra del Señor necesaria para muchas vidas.


Los versículos que hemos leído hoy, son el inicio del evangelio según San Juan y qué tremendo inicio, hablar de quién es Jesús, de aquel Mesías que hablan las Escrituras, de aquel que vino a salvarnos, y que era la manifestación física de la gloria de Dios entre nosotros, de aquel que lo llena todo en todo, y que había estado entre nosotros. Que tremendo inicio al explicar que Jesús era Dios en el primer versículo y reconocer en el versículo 3 que “todas las cosas por Jesús fueron hechas”, y que “sin Él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho”. Maravilloso Jesús.


“En Él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres”. Cuando Jesús enseñaba a sus discípulos un día, les dice: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”, quizás oír en directo esa declaración estremeció a los discípulos, pero era una verdad que recién comenzaban a digerir. El Autor de la Vida, estaba con ellos, y para muchos, aún hoy es solo un personaje histórico de los judíos. La vida, o sea Jesús, estaba resplandeciendo, pues la vida es la luz, y las tinieblas jamás prevalecerán contra la luz. Jesucristo es el Señor de la vida.


“ 9. Porque contigo está el manantial de la vida; En tu luz veremos la luz.” Salmo 36:9


Pr. Herman Gajardo P.