CALENDARIO DE ADVIENTO (Día 13)
EL SIGNIFICADO TEOLÓGICO DE LA ENCARNACIÓN (1 de 6)
EL VERBO HECHO CARNE
“14. Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.”
Juan 1:14
Además de la narrativa histórica, la Biblia explica profundamente lo que significa la Navidad en términos teológicos. La venida de Jesús en carne y hueso, o sea, la encarnación, es el misterio central de la fe cristiana, con implicaciones eternas para la humanidad. Estos versículos nos ayudan a entender la profundidad de este maravilloso acto divino.
En el versículo que leemos hoy, el apóstol Juan describe a Jesús como el “Verbo” (la Palabra, una expresión de Dios) que se hace humano. Este versículo encapsula el milagro de la encarnación: el Dios infinito y eterno, entra en el tiempo y el espacio para vivir entre nosotros.
“Y aquel Verbo fue hecho carne”, lo invisible se hizo visible, lo sobrenatural se hizo natural, lo impalpable se hizo palpable, al que nadie podía mirar ahora caminaba entre nosotros, el santo Dios se hizo hombre, se despojó de sí mismo y vino a cumplir su voluntad de estar físicamente entre nosotros, Emanuel, Dios con nosotros. Y nos dio a conocer su gloria, y nos enseñó cómo amar, y cómo perdonar, y el Verbo, la Palabra que creó todo lo que existe, que habla, ordena y se cumple, el Majestuoso, el Todopoderoso, “el Alto y Sublime que habita la eternidad” (Isaías 57:15), el Mesías de las escrituras, se humilló a si mismo y vino a vivir entre nosotros lleno de gracia y de verdad.
Pr. Herman Gajardo P.


Sé la primera persona en compartir una reflexión.