“1. En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.
2. Éste era en el principio con Dios.
3. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.
4. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.
5. La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.”
Juan 1:1-5
Juan, el discípulo amado por Jesús, es quien escribe este evangelio, y se sumerge en la divinidad de Jesús de tal manera que lo hace muy diferente a los demás evangelios, en estos primeros versículos describe a Jesús de la siguiente manera: “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios”, la definición de verbo es: “Se conoce como verbo una clase de palabra cuyo significado indica la acción, el estado o proceso que realiza o sufre cualquier realidad mencionada en la oración. En la oración, el verbo funciona como el núcleo del predicado”, con esto entendemos que Jesús era la Palabra, la activación de la voluntad de Dios.
Luego leemos en los versículos siguientes que Jesús estaba en el principio de todas las cosas, y agrega que “Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho”, con esto nos aclara que Jesús jugó un papel fundamental en la creación,de tal manera que sin Él nada existiría. Pablo en una de sus cartas aclara esto con la siguiente afirmación: “Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten;” (Colosenses 1:15-17).
Que maravilloso es saber y entender quien es este precioso Jesús, que fue inmolado en una cruz, pero con un fin específico, que es el de Salvarnos de la maldición del pecado. El Verbo se hizo carne, la Palabra que ordenó que todas las cosas fueran creadas, se hizo hombre, vivió entre nosotros, fue profetizado como Emanuel, que significa Dios con nosotros, y que vino a estar entre nosotros para darnos a conocer su reino, y abrirnos el camino para volver con Él a la casa del Padre, y vivir con Él, por toda la eternidad. Atrévete a creer en Jesús, y serás salvo tú y toda tu casa.
Pr. Herman Gajardo P.


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