“16. Después de esto volveré Y reedificaré el tabernáculo de David, que está caído; Y repararé sus ruinas, Y lo volveré a levantar,

17. Para que el resto de los hombres busque al Señor, Y todos los gentiles, sobre los cuales es invocado mi nombre,”

Hechos 15:16-17

Es necesario que entendamos lo relacionado con el Tabernáculo de David, por la implicancia que tiene, tanto para los judíos como para los gentiles, pues la profecía de Amós, citada por el apóstol Pedro, dice: “Después de esto volveré Y reedificaré el tabernáculo de David, que está caído; Y repararé sus ruinas, Y lo volveré a levantar” (vv 16), quien vuelve a reedificar es Dios mismo, que a través de Jesús vino a reedificar el Tabernáculo, pero no el Tabernáculo de Moisés, ni el gran Templo de Salomón, sino el de David, en el cual estaba implícita la voluntad de Dios de habitar entre nosotros, “Y yo me suscitaré un sacerdote fiel, que haga conforme a mi corazón y a mi alma; y yo le edificaré casa firme, y andará delante de mi ungido todos los días” (1 Samuel 2:35), o sea, no era un Templo hecho de manos, por lo cual Jesús (hijo de David) declaró: “…sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella” (Mateo 16:18).

En el versículo 17, dice: “Para que el resto de los hombres busque al Señor, Y todos los gentiles, sobre los cuales es invocado mi nombre”, Gloria a Dios..!!  el plan de salvación diseñado por el Señor se amplía a todos los hombres, a toda la humanidad, judíos y gentiles, tu y yo, pues el evangelio llegó hasta los confines de la tierra, solo debemos creer que Jesucristo es el Hijo del Dios Viviente. La restauración de todas las cosas se llama Jesús.

Pr. Herman Gajardo P.