“11. En aquel día yo levantaré el tabernáculo caído de David, y cerraré sus portillos y levantaré sus ruinas, y lo edificaré como en el tiempo pasado; 12. para que aquellos sobre los cuales es invocado mi nombre posean el resto de Edom, y a todas las naciones, dice Jehová que hace esto.”

Amós 9:11-12

Para aclarar acerca del Tabernáculo de David, que menciona Pedro en su discurso enfatizando que la salvación de Dios era también para los gentiles, él hace mención a lo profetizado por el profeta Amós, aduciendo a lo que David determinó hacer con el Arca del Pacto, que representaba la Presencia de Dios, y que había sido robada por los filisteos en una batalla perdida por los Israelitas, lo cual produjo una tremenda tristeza para todo el pueblo. Pero cuando David comenzó a reinar, determinó recuperar el Arca, y las escrituras relatan que David hizo un carruaje especial para su traslado, y cuando la transportaban el carruaje tropezó en el camino y casi se voltea, por lo cual un hombre llamado Uza intentó afirmarla, pero cuando toca el Arca muere fulminado. Frente a esto, David detiene su traslado y deja el Arca en casa de Obed Edom.

Pasado algunos meses David oye que la casa de Obed Edim había sido prosperada en gran manera, y decide traer el Arca a su casa, para obtener también esa bendición, el lugar donde debería estar el Arca era en el Tabernáculo que Moises había construido de acuerdo a instrucciones recibidas de Dios, pero David en su corazón quiso tener el Arca (la Presencia de Dios) en su casa y le construyó un tabernáculo, en el cual instituyó que los levitas adorasen por turnos y no faltara alabanza y adoración a Dios. Esto duró hasta que Salomón construyó el Templo y el Arca fue instalada allí.

Pr. Herman Gajardo P.