1. En el principio creó Dios los cielos y la tierra.

Génesis 1:1

Una de las mayores interrogantes del ser humano es saber de dónde venimos, por lo mismo, existen muchas teorías para tratar de entregar una explicación, pero como su nombre lo dice, solo son teorías, nada ha sido comprobado, ni científicamente ni ciertamente, por lo tanto, si se trata solo de creer para aceptar una explicación lógica o entendible, la Biblia describe en detalle los pasos de la creación de todo lo que existe y obviamente también nuestra creación.

Para nuestro intelecto, el principio es sinónimo del inicio de algo, es un factor de tiempo, por lo cual, lo primero que entendemos al leer el versículo de hoy, es que en el inicio de todo Dios creó los cielos y la tierra, o sea, todo lo que existe. Con este versículo comienza la Biblia, la Palabra de Dios para nosotros, pero en el último libro, llamado Apocalipsis, o también la Revelación de Jesucristo, contiene un versículo que dice: “Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso”. (Apocalipsis 1:8), o sea, Jesús se presenta a sí mismo como “el principio” de todo.

Para aclarar este concepto, en la carta de Pablo a los Colosenses, encontramos lo siguiente: “Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten;” (Colosenses 1:15-17)… ¡qué Tremendo!, ¡Glorioso!, ¡Maravilloso!. Realmente es necesario e imprescindible leer la Biblia, pues ella contiene verdades irrefutables de quién es Jesús y quienes somos nosotros.

Pr. Herman Gajardo P.