“22. Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros.”
1 Samuel 15:22
Todo el mundo sabe acerca de las consecuencias de la desobediencia, sean o no sean temerosos de Dios y de sus preceptos y mandamientos, todos saben que es mejor obedecer. Por lo cual, con mayor razón, nosotros, quienes hemos puesto nuestra vida en manos del Señor, sabemos que la obediencia es una cualidad que Dios aprecia. El primer pecado descrito en las sagradas escrituras, es precisamente la desobediencia de Adán y Eva de no comer del fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal, pero ellos comieron y las consecuencias fue que Dios los echó del Paraíso, pues el pecado entró en ellos y por ende a toda su descendencia. El pecado de desobediencia la Biblia lo compara con el pecado de rebelión.
En el versículo que leemos hoy, el profeta Samuel le habla al rey Saúl, quien desobedece una orden directa de Dios e intenta justificar su actitud ofreciendo ofrendas y holocaustos, pero a Dios le interesa mucho más nuestra obediencia a sus mandatos, que todos los esfuerzos que hagamos por justificar nuestra posición. Saúl, por su desobediencia, fue desechado por Dios como rey de Israel, por lo cual, nosotros hoy, debemos ser humildes ante el Señor, y ser obedientes a toda su Palabra. Determina hoy ser obediente. Contáctanos. Dios espera por ti.
Pr. Herman Gajardo P.


Sé la primera persona en compartir una reflexión.