“1. Después de estas cosas, Pablo salió de Atenas y fue a Corinto. 2. Y halló a un judío llamado Aquila, natural del Ponto, recién venido de Italia con Priscila su mujer, por cuanto Claudio había mandado que todos los judíos saliesen de Roma. Fue a ellos, 3. y como era del mismo oficio, se quedó con ellos, y trabajaban juntos, pues el oficio de ellos era hacer tiendas.”

Hechos 18:1-3

Lo que llama la atención en el párrafo bíblico que leemos hoy, es que el apóstol Pablo, a pesar de lo acontecido allí, siguió adelante con su misión, no le importó que algunos se burlaran, y según el versículo 1, se fue a Corinto, “Y halló a un judío llamado Aquila, natural del Ponto, recién venido de Italia con Priscila su mujer, por cuanto Claudio había mandado que todos los judíos saliesen de Roma”, o sea, la persecución en contra de los judíos, por parte del imperio Romano ya estaba en marcha, pues Aquila y Priscila tuvieron que abandonar Italia por el solo hecho de ser judíos. Es necesario mencionar que no fueron expulsados por causa de la predicación del evangelio de Jesucristo, ellos aún no predicaban que Jesús era el Señor, pues esto lo aprenden de Pablo, quien “se quedó con ellos, y trabajaban juntos, pues el oficio de ellos era hacer tiendas”, o sea, Dios los unió para que Aquila y Priscila se fundamentaran en Cristo, a través de la enseñanza que Pablo había recibido directamente del Señor.

Dios tiene todo bajo control, y aquí podemos ver cómo Dios va desarrollando el ministerio, no solo de Pablo, sino también lo que tenía preparado para Aquila y Priscila, de manera de cumplir su propósito, por lo cual hoy nosotros necesitamos estar sujetos a la voluntad del Señor, aunque a veces no entendamos algunas situaciones, Dios siempre tiene el control.

Pr. Herman Gajardo P.