“6. Y habiendo atravesado toda la isla hasta Pafos, hallaron a cierto mago, falso profeta, judío, llamado Barjesús,
7. que estaba con el procónsul Sergio Paulo, varón prudente. Éste, llamando a Bernabé y a Saulo, deseaba oír la palabra de Dios.
8. Pero les resistía Elimas, el mago (pues así se traduce su nombre), procurando apartar de la fe al procónsul.”
Hechos 13:6-8
En el versículo 4, anterior a los versículos que leemos hoy, dice: “Ellos, entonces, enviados por el Espíritu Santo”, dando así, el inicio oficial al cumplimiento de llevar las buenas nuevas de salvación a los gentiles, enviados explícitamente por el Espíritu Santo, el cual dio instrucciones a la iglesia para que Bernabé y Saulo fuesen apartados para este ministerio. Con esto entendemos que ningún ministerio en la Iglesia es por una buena administración local, o por el mérito personal de algún hermano o hermana, pues todo ministerio debe estar sujeto a la voluntad del Señor y contar con su respaldo, de lo contrario su resultado será debido al esfuerzo personal y no al propósito planificado por Dios.
En los versículos que leemos hoy, encontramos a una autoridad de gobierno, un procónsul, que deseaba oír la Palabra de Dios, pero había un tal Elimas que se oponía a esto, y quería apartar de la fe al procónsul, y para enfrentar esta situación es imprescindible contar con la ayuda del Espíritu Santo, pues de lo contrario solo haremos lo que estimemos más conveniente de acuerdo a nuestro enfoque, pero, para tener éxito necesitamos la cobertura de Dios quien nos dirá qué debemos hacer.
Pr. Herman Gajardo P.


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