“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.”

Romanos 5:8

Estos días de Navidad han sido de mucha unidad familiar, pues casi todas las familias se han reunido para celebrar el nacimiento de nuestro Señor Jesucristo, creyentes y no creyentes, todos han sido participantes activos de esta maravillosa celebración, se dice que en tiempos de guerra estos son días de tregua, también son días propicios para olvidar odios y resentimientos, son días para animarnos al perdón mutuo y hacer las paces con quienes estábamos disgustados, se nos activa el amor al prójimo, y especialmente hacia los niños, nos duele ver a personas desamparadas, y nos da pena ver que alguien esté solo, de hecho hay una canción que dice “ven a mi casa esta Navidad”, como si estos días fueran los especiales para mostrar amor a nuestros semejantes.

El mensaje de la Biblia nos dice que cuando el pecado entró en el mundo nos separó de Dios, “por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios” (Romanos 3:23), pero Dios nos mostró su amor a través de su hijo Jesucristo, “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16), o sea, Jesús es la verdadera razón de estos días de Navidad, no es Santa Claus, no son las cenas en familia, no son los regalos, no son el mostrar amor y generosidad, la razón es Jesús que vino a nacer entre nosotros, para un día morir en nuestro lugar, y darnos la Salvación que necesitamos para volver a los brazos del Padre.

Pr. Herman Gajardo P.