“12. Venido el día, algunos de los judíos tramaron un complot y se juramentaron bajo maldición, diciendo que no comerían ni beberían hasta que hubiesen dado muerte a Pablo.

13. Eran más de cuarenta los que habían hecho esta conjuración,”

Hechos 23:12-13

La persecución contra Pablo continúa, y es que el enemigo no cesa de impedir que la Palabra de Dios se predique, hay un salmo que dice: “Se sienta en acecho cerca de las aldeas; En escondrijos mata al inocente. Sus ojos están acechando al desvalido; Acecha en oculto, como el león desde su cueva; Acecha para arrebatar al pobre; Arrebata al pobre trayéndolo a su red” (Salmo 10:8-9), por lo cual, usted y yo, debemos mantenernos alertas, siempre aferrados al Señor, orando sin cesar, velando, cubriéndonos con la protección que Dios nos da, y declarando con nuestra boca que “en Cristo somos más que vencedores”, y para vencer hay que estar siempre preparados, la Palabra siempre será nuestra mejor arma de protección.

En los versículos que leemos hoy, nos damos cuenta de hasta dónde puede llegar el enemigo, engañando a personas para que se levanten en contra nuestra, hoy leemos que los judíos hacen un complot y se comprometen bajo maldición “diciendo que no comerían ni beberían hasta que hubiesen dado muerte a Pablo”, el enemigo ya ha sido condenado y en su ira intenta separarnos a nosotros del amor de Dios, pero sus promesas de bendición siguen vigentes cuando dice: “Ninguna arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se levante contra ti en juicio.” (Isaías 54:17).

Pr. Herman Gajardo P.