“21. Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado.

22. Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno.”

2 Pedro 2:21-22

En estos versículos que leemos hoy, el apóstol Pedro, nos hace ver lo que nos espera si no somos fieles al Señor, y si después de haberle conocido, de haber gustado de su magnificencia, y no permanecernos aferrados a Él, “mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado” (vv 21), o sea, Dios desaprueba totalmente a aquellos que vuelven atrás, Dios no mira con buenos ojos a aquellos que se comprometen y no cumplen, y esto porque Dios considera como Santo todos sus mandamientos y preceptos, y si alguien se olvida de ellos, los deja de lado, será como pisotearlos, entonces no puede esperar misericordia, pues todas nuestras acciones traerán consecuencias.

Luego, en el versículo 22, Pedro nos enseña que: “les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno”, o sea, lo que un día determinamos dejar a un lado, pero no cumplimos, y volvemos a nuestra pasada manera de vivir, seremos considerados como perros, pues en su naturaleza, ellos comen su vómito, al igual que cuando se baña a un cerdo, éste volverá a revolcarse en el barro, y aunque suene feo el ejemplo, es una realidad inherente a nuestro accionar. Si un día dejaste algún vicio, no vuelvas a él. Si un día el Señor perdonó tus pecados, y te lavó, y te limpió, no vuelvas a pecar. Quizás te sea difícil, pero su Palabra nos dice: “fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza” (Efesios 6:10). Contáctanos, para ayudarte.

Pr. Herman Gajardo P.