“17. En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo.
18. En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.”
1 Juan 4:17-18
Es interesante leer aquí que el amor de Dios nos librará del juicio final, pues en su amor, o sea en Cristo, en su Hijo, estamos seguros, “pues como él es, así somos nosotros en este mundo”, por eso el inicio del versículo 17 dice que: “se ha perfeccionado el amor en nosotros”, o sea su amor nos ha hecho perfectos y nos deja fuera de la condenación final establecida en sus juicios para nosotros por causa del pecado. Bendito sea el Señor, que con su gesto de amor, nos salvó de la muerte eterna. Bendito Jesús que vino a nacer entre nosotros para mostrarnos el inmenso amor del Padre. Bendito regalo de Dios que en estos días celebramos su nacimiento entre nosotros.
En el versículo 18 encontramos una tremenda enseñanza: “En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor”, explicando con esta declaración que si tenemos su amor, ya no debemos tener temor, ni miedo a la muerte eterna, pues el temor a sentirnos culpables y merecer el castigo por nuestros pecados, en su amor se ha disipado y ahora somos salvos, ya no moriremos eternamente, ahora en su amor, en Cristo, viviremos eternamente, pues Jesús vino a vencer a la muerte y a darnos vida en abundancia. Qué maravilloso regalo inmerecido hemos recibido de Dios, a su Hijo Jesucristo, y solo por amor.
Pr. Herman Gajardo P.


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