CALENDARIO DE ADVIENTO (Día 22)
LA ALEGRÍA Y REGOCIJO DEL NACIMIENTO DE JESÚS (4 de 7)
EL AMOR DE DIOS
“9. En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él.”
1 Juan 4:9
De forma muy clara, el apóstol Juan reitera que el envío de Jesús al mundo, es la prueba definitiva del amor de Dios para con nosotros. Y el propósito es claro: darnos vida a través de Él.
Es muy interesante observar que las sagradas escrituras repiten una y otra vez acerca del amor de Dios por nosotros, lo encontramos en los escritos de Moisés, en los profetas, en los salmos, de manera que podemos deducir que el mensaje principal de la Biblia es que conozcamos a Dios, sus mandamientos, sus preceptos, y su amor. El apóstol Juan, al respecto escribió que “Dios es amor”, (1 Juan 4:8), no es que Él sienta amor, o reaccione con amor frente a algo, sino que en su esencia Él es amor, y sobre todo si se trata de su amor por nosotros, su creación. El profeta Jeremías escribió: “con amor eterno te he amado” (Jeremías 31:3).
Pero en el versículo que leemos hoy, Juan pone especial énfasis en la demostración del amor de Dios, y la prueba tangible de su amor por nosotros es la persona de Jesucristo, su hijo unigénito, a quien Él envió para nacer entre nosotros, y dar su vida por nosotros, o sea, el propósito de la manifestación de Jesús en medio nuestro es salvarnos, evitar que muramos eternamente como consecuencia del pecado en nosotros, y perdonarnos, y limpiarnos de toda maldad, ¿y de qué manera?, muriendo en nuestro lugar. “Nadie tiene mayor amor que éste, que uno ponga su vida por sus amigos” (Juan 15:13). Pero al tercer día resucitó, con su muerte venció a la muerte, y “juntamente con Él fuimos resucitados” (Colosenses 2:12), y ahora tenemos vida eterna en Jesús.
Pr. Herman Gajardo P.



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