CALENDARIO DE ADVIENTO (Día 14)
EL SIGNIFICADO TEOLÓGICO DE LA ENCARNACIÓN (2 de 6)
EL AMOR DE DIOS
“16. Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”
Juan 3:16
Frecuentemente citado como una síntesis del Evangelio, este versículo revela una motivación por detrás de la Navidad: el amor de Dios. La venida de Jesús es la mayor expresión de este amor, un regalo ofrecido para garantizar la vida eterna a todos los que creen.
Jesús no pudo explicar el amor de Dios, en este versículo dice: “de tal manera amó Dios al mundo”, de tal manera, o sea de tal modo, de tal forma, que no existe cómo explicarlo para que podamos entenderlo, pues su amor sobrepasa todo entendimiento, pues es incomprensible para la humanidad toda que Dios se haya fijado en nosotros, a pesar de estar fuera de su cobertura, viviendo nuestra vana manera de vivir, en medio del pecado, influenciados y cegados por el príncipe de este mundo, sucios, inmundos, inmorales… pero Él nos amó, ¿cómo es posible que Dios nos haya amado?, ¿qué vió Dios en nosotros?… Él vió nuestra condición y tuvo misericordia de nosotros y nos amó.
Y nos dió un Salvador… o sea, aún siendo pecadores, Él decidió darnos la oportunidad de cambiar nuestro futuro, nuestro destino eterno por causa del pecado, y nos envió un Salvador que es Cristo el Señor, nos dió a su único hijo, para que muriera en nuestro lugar… porque el pago del pecado era la muerte, pero Jesús vino a morir por nosotros y así darnos la oportunidad de vivir eternamente, y para alcanzar su gracia, solo debemos creer en Jesús, no solo recordarlo para Navidad o para la Semana Santa, sino cada día disfrutar de su amor, y no olvidar que
“todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”.
Pr. Herman Gajardo P.



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