“ 1. ¿Quién es éste que viene de Edom, de Bosra, con vestidos rojos? ¿éste hermoso en su vestido, que marcha en la grandeza de su poder? Yo, el que hablo en justicia, grande para salvar.
2. ¿Por qué es rojo tu vestido, y tus ropas como del que ha pisado en lagar?
3. He pisado yo solo el lagar, y de los pueblos nadie había conmigo; los pisé con mi ira, y los hollé con mi furor; y su sangre salpicó mis vestidos, y manché todas mis ropas.
4. Porque el día de la venganza está en mi corazón, y el año de mis redimidos ha llegado.”
Isaías 63:1-4
Que tremenda descripción de nuestro Señor Jesucristo. Que privilegio tuvo el profeta Isaías de poder tener y ver estas maravillosas visiones acerca de lo Dios hizo a nuestro favor. ¿Quién es este que viene de Edom, de Bosra, con vestidos rojos? ¿éste hermoso en su vestido, que marcha en la grandeza de su poder?... preciosa y poética descripción... me estremece leerlo y quizás es algo muy personal lo que quiero compartirles, pero hace algunos años tuve un sueño o una visión y Dios, a mi, me permitió ver esta escena, y vi a Jesús con sus vestidos ensangrentados, pisando sangre, el lugar era oscuro, pero Él estaba reluciente, lo vi como cuando un soldado termina una batalla, y queda sudado, de rostro duro, como esperando que si alguno que ya fue derrotado intentase ponerse en pie para ultimarlo, fuerte, vigoroso, victorioso, como diciendo sin hablar “he vencido, no teman”... fue una visión impactante, una experiencia que jamás olvidaré y la recuerdo como si hubiera sido hoy...
El versículo 4 dice: “Porque el día de la venganza está en mi corazón, y el año de mis redimidos ha llegado”... todo lo expuesto por el profeta fue una tremenda confirmación de lo que Jesús hizo por nosotros, y nos salvó de la muerte eterna, y Él derrotó a Satanás y a sus huestes de maldad, y la frase “la venganza está en mi corazón” es el sentir del Señor a nuestro favor por protegernos, por defender lo que Él ganó con su muerte en la cruz del calvario, por eso dice “el año de mis redimidos ha llegado”, o sea llegó el año para nosotros sus redimidos, llegó la hora, llegó el día, y llegó el año... su venida está cada vez más cerca. Prepárate. Ponte a cuentas con Él. Vuelve a casa.
Pr. Herman Gajardo P.


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