“20. Pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo,”
Judas 20
Es interesante notar que aquí, en este versículo que leemos hoy, el apóstol Judas Tadeo, nos enseña que a pesar de todos los ataques y artimañas del enemigo en nuestra contra, y en cómo utiliza tantos engaños, en su intento de separarnos del Señor, el enfoque que siempre debemos seguir, y sin transar, es el de “fortalecernos en el Señor y en el poder de su fuerza” (Efesios 6:10), por lo mismo, el versículo agrega: “edificándoos sobre vuestra santísima fe”, o sea, por nuestra parte, debemos insistir y perseverar en seguir edificándonos, pues el edificio que somos parte es la Iglesia del Señor, y nuestra base y fundamento es Jesucristo, “el autor y consumador de la fe” (Hebreos 12:2), por lo cual nos edificamos en nuestra fe puesta solo en Él, con la seguridad que ningún ataque del enemigo tendrá un efecto nocivo sobre nosotros pues si nos atacan a nosotros, atacan la Iglesia, que es el cuerpo de Cristo, y Él mismo la defenderá.
Además, el versículo termina dándonos un tremendo consejo, el cual debemos tomar, obedecer, y ponerlo en práctica: “orando en el Espíritu Santo”, orar siempre, orar sin cesar, pues la oración es la clave, es la llave, es un arma poderosa, pues el Espíritu Santo, que mora en nosotros, nos enseña a orar, y más aún, sabe qué pedir por nosotros, tal como nos enseña el apóstol Pablo en su carta a los Romanos: “Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos” (Romanos 8:27), lo cual ratifica la importancia de orar en el Espíritu. Nunca deje de orar, la oración es vital para nuestra vida y nuestro crecimiento espiritual.
Pr. Herman Gajardo P.


Sé la primera persona en compartir una reflexión.