“7. El primer día de la semana, reunidos los discípulos para partir el pan, Pablo les enseñaba, habiendo de salir al día siguiente; y alargó el discurso hasta la medianoche.”
Hechos 20:7
Este versículo, que leemos hoy, comienza con la frase “El primer día de la semana”, y eso equivale al día Domingo, el día que resucitó Jesús, y talvez en conmemoración a esio, comenzaron a reunirse ese día, para compartir el pan, para comer juntos, para conversar fraternal y familiarmente, tanto así que, posteriormente fue declarado un día festivo, un día feriado , y eso hasta hoy, por lo cual los cristianos nos reunimos los días Domingos, para celebrar y adorar al Señor, y también para escuchar una Palabra de direccionamiento para nuestra vida, una Palabra de exhortación, una Palabra que nos inste a obedecerla y a ponerla en práctica. En la narración de este versículo, dice que Pablo les enseñaba, y lo hacía con la seguridad y certeza que la Palabra motivaría a los oyentes a acrecentar su fe y seguir adelante en su propagación, según el propósito de Dios para ellos y también para nosotros hoy.
Luego, el versículo nos dice que “alargó el discurso hasta la medianoche”, y eso, a nadie molestó, nadie adujo tener que irse, o que tenían que levantarse temprano al día siguiente por sus trabajos, sino que todos estaban absortos escuchando lo que Dios les estaba hablando a través de Pablo. Tremendo..!! Maravilloso..!! Digno de tenerlo en consideración siempre en nosotros, y darle a Dios todo el tiempo necesario. Oír su Palabra es impagable e imprescindible.
Pr. Herman Gajardo P.


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