“1. Bendeciré a Jehová en todo tiempo; Su alabanza estará de continuo en mi boca.
2. En Jehová se gloriará mi alma; Lo oirán los mansos, y se alegrarán.
3. Engrandeced a Jehová conmigo, Y exaltemos a una su nombre.
4. Busqué a Jehová, y él me oyó, Y me libró de todos mis temores.”
Salmo 34:1-4
Que agradable es entender el porqué el Señor en su Palabra nos enseña que en todo tiempo, bueno o malo, debemos bendecir siempre al Señor, y siempre en mi boca debe haber alabanza, pues todo esto es parte del proceso de crecimiento espiritual de nuestra vida.
No se trata de nuestro comportamiento, aunque a veces pueden ser las consecuencias de nuestras malas determinaciones, pero si todo lo estamos haciendo en obediencia a sus mandamientos y nos esforzamos para que en todo se cumpla su voluntad, entonces es cuando entendemos que Dios está tratando con nosotros, y eso es un honor, pues es Dios mismo dándose un tiempo con nosotros.
Por eso me glorío en el Señor y animo a todos aquellos que se pregunten el porqué de las situaciones adversas, es Dios completando su propósito en nosotros, y Él será fiel en concluirlo, por eso debemos aprovechar el tiempo en darle la honra y la gloria debida a su Nombre, aprendamos a bendecir al Señor siempre y a dejar de lado esas otras opciones y alternativas que el mundo nos enseña y que obviamente nos llevan solo a alejarnos de Dios, por eso mantengámonos cerca del Señor y Él nos librará de todos nuestros temores.
Pr. Herman Gajardo P.


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