“27. Y hablando con él, entró, y halló a muchos que se habían reunido.

28. Y les dijo: Vosotros sabéis cuán abominable es para un varón judío juntarse o acercarse a un extranjero; pero a mí me ha mostrado Dios que a ningún hombre llame común o inmundo;”

Hechos 10:27-28

Es muy interesante leer estos versículos de hoy, y darnos cuenta que Dios, antes de usarnos para entregar un mensaje o una palabra, Él trata personalmente con nosotros primero, de manera de entender a cabalidad lo que Él quiere que compartamos, en otras palabras, nosotros debemos entender bien cuáles son las buenas nuevas de salvación, antes de predicar el evangelio, también debemos conocer al Dios que adoramos, de lo contrario será solo una repetición de palabras aprendidas, y para lo cual debemos esforzarnos para nosotros tratar de convencer a alguien que está en pecado y que debe arrepentirse, pero si conocemos a Dios, si hemos tenido una experiencia sobrenatural con Jesús, si hemos sido llenos del Espíritu Santo, entonces sabremos que es el Espíritu Santo el que convence de pecado, y no nosotros con nuestras estrategias.

El apóstol Pedro se tuvo que dar cuenta que tenia que cambiar sus conceptos de quiénes podían ser salvos, por lo cual Dios le mostró una visión y le hizo entender que todos pueden ser salvos, sean judíos o extranjeros, Jesús con su muerte redimió a todo el mundo de pecado, por lo cual, es imprescindible primero ser discípulos, alumnos interesados en aprender a conocer al Señor en todo su esplendor, y eso, definitivamente cambiará nuestro actuar y nuestra manera de predicar.

Pr. Herman Gajardo P.