“31. Porque ¿quién es Dios sino sólo Jehová? ¿Y qué roca hay fuera de nuestro Dios?
32. Dios es el que me ciñe de poder, Y quien hace perfecto mi camino;”
Salmo 18:31-32
Uno de los engaños del diablo es hacernos creer que todos tenemos la capacidad de salir de cualquier problema o dificultad que tengamos que enfrentar, algunos le llaman resiliencia, las caricaturas o cómics dicen que el poder está en ti, otros dicen que debemos buscar el campeón que hay en nosotros, y así, encontramos un sin fin de opciones que el mundo nos enseña, y el mensaje del evangelio, que nos enseña el único camino de salvación, para dejar atrás nuestra vana manera de vivir, la dejamos en segundo plano, y Dios queda relegado de nuestra vida, y muchos prefieren creer en las filosofías del mundo y no creer en Dios, pues no quieren dejar el pecado… pero, la Palabra de Dios nos enseña que “la paga del pecado es muerte”, o sea, nuestro proceder trae consecuencias, por lo cual, debemos buscar a Dios, “mientras pueda ser hallado” (Isaías 55:6).
En los versículos que leemos hoy, el salmista David pregunta: “¿quién es Dios sino sólo Jehová? ¿Y qué roca hay fuera de nuestro Dios?”, o sea, nos enseña que nada ni nadie se compara a creer y depender de nuestro Dios, luego, declara fehacientemente: “Dios es el que me ciñe de poder, Y quien hace perfecto mi camino”, solo Dios puede hacer de nosotros una nueva persona, una nueva criatura. “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo tú y tu casa” (Hechos 16:31).
Pr. Herman Gajardo P.


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