“13. Tu reino es reino de todos los siglos, Y tu señorío en todas las generaciones.
14. Sostiene Jehová a todos los que caen, Y levanta a todos los oprimidos.”
Salmo 145:13-14
En estos versículos que leemos hoy, David escribe en relación a la soberanía de Dios, pues solo de Él depende que se cumplan sus propósitos. Dios habita la eternidad (Isaías 57:15), Él es el principio y el fin (Apocalipsis 1:8), Él reina sobre todas las generaciones. En el versículo 13, el salmista nos instruye y escribe: “Tu reino es reino de todos los siglos, Y tu señorío en todas las generaciones”, enseñándonos que Dios tiene el control de todo, pues para Él no existe el tiempo, Él simplemente existe, Él es, por eso se presentó a Moisés como el “Yo soy”. Tremendo. Glorioso. Maravilloso. Dios reina sobre todo y sobre todos, si Él habita la eternidad entonces Él reina sobre la eternidad, Dios vive por siempre y para siempre. Él es Señor desde el principio de todo y lo será por siempre, pues su reino no tiene fin (Daniel 4:3).
En el versículo 14, el salmista escribe: “Sostiene Jehová a todos los que caen, Y levanta a todos los oprimidos”, que tremenda y preciosa declaración, pues Dios en su inmenso amor y misericordia por nosotros nos ha dado un salvador, y si hemos caído por causa del pecado, entonces Dios, en su restauración de todas las cosas, a través de Jesucristo, nos ha rescatado, nos ha perdonado, nos ha salvado, nos ha levantado, y nos ha librado de toda opresión. Jesús venció al que tenía el imperio de la muerte (Hebreos 2:14). Maravilloso Dios.
Pr. Herman Gajardo P.


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