“10. Jehová hace nulo el consejo de las naciones, Y frustra las maquinaciones de los pueblos.”
Salmo 33:10
Al leer este versículo, podríamos pensar que David lo escribió en base a su conocimiento de lo que pasaba en el mundo en esa época, pero, hemos aprendido que “Toda la Escritura es inspirada por Dios” (2 Timoteo 3:16), por lo tanto, lo que leemos tiene validez para cualquier época, incluyendo la que hoy estamos viviendo, en otras palabras, las Sagradas Escrituras se encuentran en plena vigencia, pues no caducan, más aún, Jesús mismo dijo: “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán” (Mateo 24:35). Entonces, lo que David escribió, en el versículo que leemos hoy, es real: “Jehová hace nulo el consejo de las naciones”, sobretodo debido a leyes y preceptos que se oponen y contradicen lo que enseña la Biblia, pues lo que Dios ha establecido eso es lo correcto, pero el príncipe de este mundo, el maligno, como lo establecen las escrituras, se opone a los mandamientos y leyes divinas, y por consiguiente, lleva a la humanidad a una decadencia moral, totalmente apartada de Dios.
El versículo continúa con la frase: “Y frustra las maquinaciones de los pueblos”, o sea, por más que escuchemos que en los gobiernos de este mundo se establecen leyes inmorales, anti-vida, como lo son el aborto, la libertad para que los niños puedan elegir su propio sexo, y además, quien se opone a esto sea condenado y hasta encarcelado, también es increíble como fiestas abiertamente satánicas sean consideradas solo como divertidas, pero que en estos días solo en Seúl resultaron más de 150 personas muertas. Pero, gracias a Dios, que nada pasa inadvertido para Él, y a su tiempo anulará y frustrará todas las maquinaciones del diablo que no descansa en atacarnos, como bien escribió Pablo: “Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar” (1 Pedro 5:8).
Pr. Herman Gajardo P.


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