“15. Él formó el corazón de todos ellos; Atento está a todas sus obras.”

Salmo 33:15

En este versículo que leemos hoy, David nos sigue enseñando y recordándonos el inmenso poder de Dios, y ratificando lo que en otro salmo escribió: “Él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos” (Salmo 100:3), Dios pensó en crearnos, Dios nos diseñó, y Dios llevó a cabo su genial creación, al terminar su obra, la Biblia dice: “y vio Dios que era bueno”, hoy la ciencia reconoce y declara que “el ser humano es una máquina perfecta”, de hecho, del corazón, el diccionario dice: “El corazón es el órgano principal del sistema circulatorio . En el caso de los vertebrados , incluyendo los mamíferos , es un órgano muscular hueco, de paredes gruesas y contráctiles, que funciona como una bomba, impulsando la sangre a través de las arterias para distribuirla por todo el cuerpo”, además, el corazón es como un motor, que supera ampliamente a todo lo que hombre haya podido construir, considerando su tiempo de durabilidad.

David declara tajantemente: “Él formó el corazón de todos ellos”, pues nada ni nadie puede superar la grandeza y el poder de Dios nuestro creador. Solo Dios es capaz de formar algo así. El versículo además agrega: “Atento está a todas sus obras”, pues Dios, no solo está atento a nosotros, sino también a toda su creación. Solo Dios en su omnipresencia puede hacerlo. Todo está sujeto a Él, todo depende de Él, Dios se preocupa de nosotros, pues Él diseñó lo mejor para nosotros, y si por causa del pecado todo lo perdimos, Dios nos envió un Salvador, para recuperarnos y ser restaurados a su planteamiento original. Jesucristo murió por nosotros, pagando el precio de nuestra salvación en la cruz del calvario, y además al ascender a los cielos nos envió a su Espíritu Santo, para estar con nosotros todos los días, recordándonos a Cristo y guiándonos a toda verdad y justicia. Dios sigue estando atento a lo que necesitamos.

Pr. Herman Gajardo P.