“9. Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza, Al Altísimo por tu habitación,”

Salmo 91:9

Si nos fijamos bien, en cada uno de los versículos de este salmo, el autor nos ilustra acerca del Único que puede cobijarnos, cuidarnos, y protegernos, y este es nuestro Maravilloso Dios Soberano. Para enfatizar esto, en el versículo que leemos hoy nos dice: “Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza”, o sea, todo redundará para bien si ponemos nuestra confianza en el Señor, pues Él es nuestra única esperanza, y así lo declara el salmista, pues solo Dios fue siempre su esperanza, y lo es hoy también para cada uno de nosotros. “Porque tú, oh Señor Jehová, eres mi esperanza, Seguridad mía desde mi juventud” (Salmo 71:5). Maravilloso Dios, en quien esperaré: “Jesús, nuestra esperanza de gloria“ (Colosenses 1:27).

Luego, el versículo termina con la frase: “Al Altísimo por tu habitación”, dando a entender que hemos puesto a Dios como nuestra habitación, como el lugar donde queremos y donde debemos estar, pues cuando encontramos ese calor de hogar, de seguridad, de alegría, y no queremos ninguna otra alternativa, por llamativa y seductora que parezca, pues ya sabemos dentro de nosotros, que solo será algo pasajero, algo que no perdurará, y lo comparamos con todo lo dulce, placentero, y agradable que es estar en los brazos del Padre, entonces solo queremos habitar en Su Presencia, pues eso es todo lo que necesitamos.

Pr. Herman Gajardo P.