“1. Era Abram de edad de noventa y nueve años, cuando le apareció Jehová y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí y sé perfecto.
2. Y pondré mi pacto entre mí y ti, y te multiplicaré en gran manera.”
Génesis 17:1-2
Este escrito nos da a conocer el momento en que Dios pone en práctica su Plan de amor y salvación para la humanidad. Dios buscó a través de muchas generaciones a un hombre que tocara su corazón. Y encontró a Abram. Y no porque Abram cumpliera con todos los requisitos que Él esperaba encontrar en un hombre, sino por la humildad y lealtad que vió en Abram.
Y cuando Dios habla con él y se presenta, para entonces Abram tenía ya 99 años y su esposa era estéril, por lo cual no tendría descendencia. Pero irrumpe Dios en su vida y se presenta como el Dios Todopoderoso, el que tiene todo el poder y nada ni nadie puede contra Él.
Dios le dice a Abram: “... anda delante de mí y sé perfecto. Y pondré mi pacto entre mí y ti, y te multiplicaré en gran manera.” Obviamente, esta declaración de Dios, tiene un trasfondo que va mucho más allá de satisfacer los deseos del corazón de Abram. Pues ahí estaba implícito Dios mismo para venir a habitar entre nosotros.
Nuestro Dios Topoderoso, comienza a actuar milagrosamente en la vida de Abram, y le declara que será padre de multitudes, tanto que su nombre fue reemplazado por Abraham. Dios sigue buscando personas como Abraham, que se atrevan a creer y confiar en Él, no importando las circunstancias adversas que puedan estar afectando tu vida y frustrando tus sueños, Dios es Topoderoso y tiene poder para cambiar todo a nuestro favor y además cumplir su propósito a través de nosotros. Dios nunca nos defraudará.
Pr. Herman Gajardo P.


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