“5. Yo me acosté y dormí, Y desperté, porque Jehová me sustentaba.

6. No temeré a diez millares de gente, Que pusieren sitio contra mí.”

Salmo 3:5-6

Qué agradable es dormir en paz, sin sobresaltos, sin preocupaciones, sin despertar con temor a medianoche, sin tener que medicarse para poder conciliar el sueño, o incluso sin la preocupación de despertar al día siguiente, y es que los ataques del enemigo no cesan, y atacan continuamente nuestra mente, por eso es que Dios, en su gran amor y misericordia por nosotros, conoce nuestra situación, y como Padre amante, desea lo mejor para nosotros, por lo cual, el versículo 5, que leemos hoy, está dirigido precisamente a quienes necesitamos una palabra al respecto, y dice: “Yo me acosté y dormí, Y desperté, porque Jehová me sustentaba”, Gloria a Dios..!!, qué grato es saber que Dios cada día se preocupa por nosotros..!!

Luego, en el versículo 6, leemos lo siguiente: “No temeré a diez millares de gente, Que pusieren sitio contra mí”, y esa declaración es enfática, es fundamental para quienes dependemos de Dios y hemos depositado nuestra vida en sus manos, pues solo en Él podemos estar seguros, y sin temor a nada, solo Dios nos hace dormir en paz, pues Él es quien sustenta nuestra vida.

Pr. Herman Gajardo P.