“5. Éste es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él.

6. Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad;

7. pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.”

1 Juan 1:5-7


Intentar hablar de Dios y poder explicar su grandeza y majestuosidad es imposible para nuestro capacidad de entenderlo, Dios es mucho más de lo que nos han dicho o hemos leído de Él, su Palabra solo nos enseña vestigios de su naturaleza y a pesar de lo maravilloso que es Él, se da tiempo para mostrarnos su inmenso amor.


Jesús dijo un día “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito para que todo aquel que en Él cree no se pierda, más tenga vida eterna”, y eso trajo luz a toda nuestra humanidad, pues la luz del mundo venía a habitar entre nosotros y así sacarnos de la oscuridad en que nos encontrábamos a causa del pecado.


Por eso, la muerte de Cristo es la respuesta a nuestra oscuridad y su luz ha comenzado a brillar en nosotros, y “si andamos en luz, como Él está en luz, entonces tenemos comunión los unos con los otros”, y su sangre derramada en la cruz del calvario, nos limpia de todo pecado, solo tenemos que creer en Jesucristo y en su muerte redentora, su salvación sigue vigente.


Pr. Herman Gajardo P.