“5. Jehová es tu guardador; Jehová es tu sombra a tu mano derecha.

6. El sol no te fatigará de día, Ni la luna de noche.

7. Jehová te guardará de todo mal; Él guardará tu alma.

8. Jehová guardará tu salida y tu entrada, Desde ahora y para siempre.”

Salmo 121:5-8

Dos baldes conversaban al fondo de un pozo, uno se quejaba diciendo “estoy hastiado de volver vacío cada vez que subo” y el otro le contestaba “yo estoy feliz de subir lleno”... eso es actitud.

La viuda que le reclama al profeta Eliseo por la situación que estaba viviendo no tenía una buena actitud y solo buscaba culpables quejándose... sin embargo Eliseo le pregunta “¿que tienes en tu casa?”, eso bastó para que su actitud cambiara y viera la bendición de Dios actuar en su vida y en su hogar. Aún hoy, hay personas que tienen arraigado el concepto de Tomás al decir “ver para creer”, pero los que vivimos confiados bajo la cobertura del Señor, somos bienaventurados porque no vemos, pero creemos.

En estos días en el parlamento de nuestro país, se discuten los pasos para la aprobación final de tomar el diezmo de nuestro dinero destinado a jubilación, con el pretexto de necesitar hoy suplir gastos que nos aquejan... queridos, si no aprendemos a vivir bajo la provisión del Señor, mañana estaremos exigiendo al gobierno de turno la autorización para sacar otro poco, y otro poco, y la frase “pan para hoy y hambre para mañana” se hace cada vez más parte de nuestra existencia.

La solución está en su Palabra que nos enseña: “¿de dónde vendrá mi socorro?” ¿será de las medidas gubernamentales? ¿Será de lo que la mayoría decida? ¿Será de un nuevo estallido social?... NO, “mi socorro viene de Jehová que hizo los cielos y la tierra” (Salmo 121:1-2)

Dios es la respuesta. No necesitamos nada más que a Dios en nuestras vidas. Esa debe ser nuestra actitud.

Pr. Herman Gajardo P.