“1. Los hijos de Israel hicieron lo malo ante los ojos de Jehová; y Jehová los entregó en mano de Madián por siete años.
2. Y la mano de Madián prevaleció contra Israel. Y los hijos de Israel, por causa de los madianitas, se hicieron cuevas en los montes, y cavernas, y lugares fortificados.
3. Pues sucedía que cuando Israel había sembrado, subían los madianitas y amalecitas y los hijos del oriente contra ellos; subían y los atacaban.
4. Y acampando contra ellos destruían los frutos de la tierra, hasta llegar a Gaza; y no dejaban qué comer en Israel, ni ovejas, ni bueyes, ni asnos.
5. Porque subían ellos y sus ganados, y venían con sus tiendas en grande multitud como langostas; ellos y sus camellos eran innumerables; así venían a la tierra para devastarla.
6. De este modo empobrecía Israel en gran manera por causa de Madián; y los hijos de Israel clamaron a Jehová.”
Jueces 6:1-6
Al leer este párrafo bíblico, nos damos cuenta de la difícil situación que vivieron los Israelitas, en manos de sus enemigos los Madianitas. En el versículo 2, nos dice que “los hijos de Israel, por causa de los madianitas, se hicieron cuevas en los montes, y cavernas, y lugares fortificados”, o sea, la situación era muy complicada para ellos, que no podían vivir en casas o carpas, y tenían que vivir en cuevas y en cavernas, y allí protegerse de los constantes ataques de sus enemigos.
Cuando era tiempo de cosecha, de lo que en oculto sembraban, venían los Madianitas y los despojaban de sus recursos, de sus alimentos, y de sus animales, saqueándoles y devastando todo, por lo cual el pueblo empobrecía cada vez más y más. Quizás esta situación apremiante hoy en día se repite por causa de la pandemia que el mundo atraviesa, y todos nos sentimos agobiados, saqueados, acorralados, devastados, y no vemos por ahora el término de todo esto.
Pero en el versículo 6, vemos algo que, el pueblo de Israel, tuvo que hacer, y es: “clamaron a Jehová”. Creo que la Biblia nos muestra con esto la salida a nuestro agobio actual, clamar a Dios no es una alternativa, es la solución. Eso es en lo que usted y yo debemos creer y aprender a confiar, pues Dios es el que tiene todo poder, y solo en Él podemos confiar, con la seguridad que Él tendrá misericordia de nosotros. Debemos clamar a Dios y solo esperar en Él.
(continuará) (1de 6)
Pr. Herman Gajardo P.


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