24. Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría,

Judas 24

Al terminar su carta, el apóstol Judas Tadeo, hace una “doxología” (fórmula de alabanza a Dios), para declarar y establecer con plena certeza y seguridad, que el Dios que adoramos es Único, es Todopoderoso, es Magnífico, es Soberano, y en este versículo, que leemos hoy, comienza diciéndonos: “Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída”, enseñándonos de esta manera, que en Dios podemos confiar, el cual con toda seguridad y siendo Poderoso, tiene todo en su mano, por lo cual, Él puede y quiere guardarnos sin caída, sin que nos desviemos, sin que titubeemos, pues nos hace sentirnos siempre firmes y confiados en su mano, resguardándonos de toda acechanza del enemigo, protegiéndonos de toda persecución, y de toda artimaña que se levante en contra nuestra o contra la Iglesia en el mundo.

Luego, el versículo continúa dándonos la explicación del porqué Dios nos resguarda, nos guía y nos protege, y el apóstol escribe: “y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría”, Tremendo..!! Maravilloso..!! Dios mismo nos guarda, nos cobija, nos protege, y nos cuida de toda contaminación del pecado, con el objetivo de presentarnos sin mancha, santificados, limpiados con la preciosa sangre que Jesucristo derramó en libación para expiación de todos nuestros pecados, y agrega que lo hace “delante de su gloria”, o sea, en completa santidad, donde está su trono, donde le rodean querubines y serafines, que no cesan de decir: “Santo, Santo, Santo” (Isaías 6:1-3), y el versículo termina diciéndonos: “con gran alegría”, no es solo con alegría, sino con “gran” alegría, con gozo desbordante, pleno, auténtico, y además… eterno. Gloria a Dios..!!

Pr. Herman Gajardo P.