DEJA LA IRA
“8. Deja la ira, y desecha el enojo; No te excites en manera alguna a hacer lo malo.”
Salmo 37:8
David, inspirado por el Espíritu Santo, sigue entregándonos sabios consejos de vida, como los que leemos en el versículo de hoy: “Deja la ira”, deja de lado ese sentimiento de indignación que nubla tu razonamiento, deja el enfado que te irrita y hace aflorar nuestra naturaleza pecaminosa, deja la ira pues los resultados serán nefastos, deja la ira pues solo conduce a la venganza. Hay muchas personas que viven con ira, y en su conversación solo hay amenazas para con aquellos que le han ofendido, le han hecho daño, o simplemente piensan diferente a ellos, incluso este sentir fluye también en personas que se consideran cristianas y con principios bíblicos, pues la ira les aflora al ver a quienes cometen atrocidades que van en contra de lo moral, o de lo establecido en las Sagradas Escrituras, y el enemigo, como sabe que este es un fruto de la carne, en su incesante ataque, crea situaciones para engañar aún a los escogidos.
Luego el versículo dice: “desecha el enojo”, y esto en clara alusión a que el enojo es la manera que el diablo usa para dividir, para separar, y esto ocurre en las familias, en lo laboral, en las amistades, incluso en las congregaciones, por lo cual, el consejo es desechar el enojo, descartarlo de nosotros, de nuestra manera de reaccionar frente a algo que no estamos de acuerdo, lo mejor es buscar la paz y enmendar cualquier exabrupto de nuestra parte. El versículo termina con el siguiente consejo: “No te excites en manera alguna a hacer lo malo”, Amén..!! Que así sea..!!, quizás usted diga “es que yo soy así”, “soy muy impulsivo”, “no soporto eso”, o “no aguanto eso”, sepa que el consejo de la Palabra no se equivoca, es infalible, y si usted no puede reaccionar de otra manera, deposite su confianza en Dios, y deje que el Señor trate con usted, y verá en su propia vida lo que Dios puede hacer.
Pr. Herman Gajardo P.


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