“4. Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro; Escudo y adarga es su verdad.”
Salmo 91:4
Qué hermoso versículo es este que leemos hoy, pues la comparación que hace David en relación a sentirse seguro, protegido, lo compara a las aves cuando cobijan a sus polluelos bajo sus alas, por lo cual el versículo dice: “Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro”, y al escribir esto lo hace para animar a quienes lo escuchen o lo lean, y lo hace con la seguridad de que así es, pues él ya lo había experimentado, David ya había sido protegido por Dios, una y otra vez, cuando lo libraba de sus enemigos, de fieras salvajes, del gigante llamado Goliat, aún de su propio hijo Absalón, David sabía lo que es sentirse seguro, como los polluelos bajo las alas de sus padres, David sabía que no hay otro lugar más seguro que bajo la protección de Dios.
Luego, el versículo termina con la siguiente declaración: “Escudo y adarga es su verdad”, siempre pensamos y decimos que Dios es nuestro escudo y que Él nos protege de todo ataque del enemigo, aquí David nos habla de escudo y también de adarga, que es un protector especial de cuero y tiene forma de corazón, en apariencia es muy romántico el hacernos la idea de la forma que tiene nuestra protección espiritual, anímica, emocional, y también física, de parte de Dios para con nosotros, pero, si leemos bien dice: “escudo y adarga… ¡¡es su verdad!!”, o sea, se refiere a que nuestra protección es la palabra de bendición declarada por Dios para los que creen en su Nombre..!! es “Su Verdad”, es Jesucristo..!! Él es la verdad..!!… Él es nuestra protección..!!. ¡¡Gloria a Dios!!.
Pr. Herman Gajardo P.


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