“5. Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio.”
2 Timoteo 4:5
Que agradable es seguir leyendo esta carta del apóstol Pablo a Timoteo, pues al escribir inspirado por el Espíritu Santo, cada palabra es para cada uno de nosotros, los que hemos sido alcanzados por el amor de Dios y hemos creído en el sacrificio de Jesucristo para salvarnos de la muerte eterna y darnos su vida, la cual es eterna, y por lo cual hemos comprometido nuestra vida, para compartir este glorioso evangelio, y darlo a conocer a todos, para que puedan tener acceso a esta salvación tan grande, y así, de esta manera cumplir con nuestra responsabilidad asumida con el Señor, de continuar esta labor de dar a conocer su amor y su mensaje de salvación.
En el versículo que leemos hoy, encontramos sabios y certeros consejos para cumplir con nuestro cometido, como “sé sobrio en todo”, enseñándonos con esto que al ser sobrio, entonces seremos moderados, discretos, no ostentosos, con nuestro comportamiento, vistiendo con discreción, pues al predicar a Cristo estamos en la mira de todos y debemos ser sobrios en todo, además, de igual manera, debemos “soportar las aflicciones”, de cualquier índole, ataques físicos, emocionales, y también espirituales, y en medio de todo lo que hoy está sucediendo en el mundo y a nuestro alrededor, debemos priorizar el evangelizar, el dar a conocer a Dios y a su hijo Jesucristo, y solo de esa manera, podremos estar cumpliendo con nuestro ministerio.
Pr. Herman Gajardo P.


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