“14. Y al comenzar Pablo a hablar, Galión dijo a los judíos: Si fuera algún agravio o algún crimen enorme, oh judíos, conforme a derecho yo os toleraría.

15. Pero si son cuestiones de palabras, y de nombres, y de vuestra ley, vedlo vosotros; porque yo no quiero ser juez de estas cosas.

16. Y los echó del tribunal.”

Hechos 18:14-16

El apóstol Pablo fue llevado ante las autoridades, para ser juzgado en relación al evangelio de Jesucristo que andaba predicando, por lo cual Pablo comienza a defender su punto de vista en relación a las acusaciones, pero el magistrado Galión, se da cuenta que no era algo inherente a lo que debería tratarse en ese tribunal, y les dice a los judíos: “Si fuera algún agravio o algún crimen enorme, oh judíos, conforme a derecho yo os toleraría…”, o sea, no era alguna acción criminal que necesitara juzgarse, era simplemente una oportunidad que veían los judíos opositores a la predicación del evangelio de Jesucristo, para acallar y apagar la luz de la verdad que había comenzado a brillar en medio de la oscuridad reinante.

En el versículo 15, Galión continúa hablando a los judíos: “Pero si son cuestiones de palabras, y de nombres, y de vuestra ley, vedlo vosotros; porque yo no quiero ser juez de estas cosas… y los echó del tribunal”. Han pasado dos mil años desde estos acontecimientos, pero la persecución continúa de igual forma, quizás hoy no son judíos, pero nuestro enemigo, sigue sembrando odio en nuestra contra, y volverán a levantarse, con diferentes argumentos que, según ellos, atentan contra su dignidad y estilo de vida, pero que son moralmente inapropiados, y van en contra de lo que Dios nos enseña en las Sagradas Escrituras. No solo es cuestión de palabras, es la verdad tajante llamado Jesucristo.

Pr. Herman Gajardo P.