“5. Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús,”

Filipenses 2:5

Que tremendo desafío nos hace el apóstol Pablo, al escribir este versículo en su carta a la Iglesia en Filipos. La primera palabra es: “Haya”, de haber, de manera que exista, que se manifieste, que se note, que se active, que no deje de fluir, “en vosotros este sentir”, o sea, lo que Pablo nos dice, o más bien nos exige, pues no lo escribe como una opción o una sugerencia, sino más bien como un mandato, una orden a cumplir, por lo cual no tenemos excusas para no activar este sentir “que hubo también en Cristo Jesús”, o sea, en otras palabras, todo lo que Jesús era, lo que sentía, lo que pregonaba, el poder que estaba en Él, ahora está en nosotros, pues los que hemos creído en Él, somos su cuerpo, somos su Iglesia, por lo cual, como dijo el apóstol Pablo: “ahora tenemos la mente de Cristo” (1 Corintios 2:16), por lo tanto, debemos ser como Cristo, reaccionar como Él, vivir como Él, amar como Él, perdonar como Él, hablar como Él, animar a otros como Él, pues ya no vivimos nosotros, sino que Cristo vive en nosotros (Gálatas 2:20).

Que este sentir de Cristo en nosotros se manifieste siempre, que Jesús sea nuestro referente de vida, de amor, de perdón, de misericordia, de gracia y de poder, que su Espíritu Santo nos revele la voluntad de Dios, y que nosotros podamos ser su reflejo, de manera que muchos puedan llegar al conocimiento de su gracia ñ, y sean salvos de la condenación eterna. Hoy es día de salvación, contáctanos para ayudarte a conocer a Jesucristo.

Pr. Herman Gajardo P.