“7. todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he creado, los formé y los hice.”

Isaías 43:7

“21. Este pueblo he creado para mí; mis alabanzas publicará.”

Isaías 43:21

En un mismo capítulo de Isaías encontramos estas dos declaraciones que establecen el porqué y para qué existimos... para adorar a Dios.

Recuerdo que hace años atrás cantábamos una canción que decía: “yo he nacido para alabar al Cordero,

yo he nacido para alabar al Cordero,

yo he nacido para alabar al Cordero,

aquí y en la eternidad”,

en esos años esta canción era solo un atisbo de lo que posteriormente hemos ido entendiendo en relación al concepto de “adoración”, quizás el mismo énfasis que Jesús quería aclarar cuando habló con la mujer samaritana y declara que “Dios busca adoradores que le adoren en espíritu y en verdad”.

Mientras no entendamos que fuimos creados para adorarle, entonces nuestra reacción al llamado del Señor y creer en su muerte para darme salvación solo será una alegría efímera y sin consistencia, pues debemos entender que el porqué de nuestra existencia es que Dios nos dió vida para darle gloria a Él y solo a Él.

Cuando damos un paso mas allá de la cruz, nos encontramos con la maravillosa Presencia de Dios y no basta con solo contemplarle y extasiarnos, pues lo que Dios espera es nuestra adoración, personal, en intimidad... y al hacerlo no podremos dejar de adorarle... y no permitiremos que nos hagan callar, y publicaremos sus alabanzas, y se cumplirá lo que Dios anhela, pues solo entonces le adoraremos en espíritu y en verdad. Y como dice esa canción “nadie puede callar a un adorador”..!!

Pr. Herman Gajardo P.